viernes, 10 de octubre de 2014

Lección de Cine Súb-Géneros famosos

El Giallo italiano

Introducción.

Hablamos del Giallo para pormenorizar un tipo de cine que se popularizó  bastante en la filmografía italiana. “El giallo toma su nombre de una colección de libros de bolsillo de portada amarilla; giallo significa amarillo en italiano.
Las novedades en  esta nueva etapa del horror fueron los asesinatos explícitos filmados desde una cámara  subjetiva, homicidas vestidos con ropa y guantes oscuros y tramas vistas desde los ojos del héroe.” . Se puede hacer balance en la historia del cine universal y  obtener como conclusión que las tramas escabrosas han sido siempre un filón brillante  desde los orígenes del cinematógrafo. La crónica negra ha servido para adaptaciones fílmicas o ha ilustrado películas basadas en ella. Podemos elaborar un listado de asesinos famosos cuyos casos han sido  llevados a la gran pantalla, comenzando por Jack El destripador, Landru, Peter Kürten  El vampiro de Dusseldorf o Ed Gein. Este subgénero aparece sobre los años 60 y en la actualidad encontramos algún filme representativo, aunque ya contaminado de la oleada norteamericana del nuevo cine de suspense. Tiene unas características esenciales y destacables. No se debe confundir con el cine negro, aunque aparezcan elementos convergentes entre ambos. Tampoco se pueden considerar películas de suspense al uso. La cámara nos sumerge en el terrorífico escenario del crimen de forma macabra y muy visual. Las claves del gore se cumplen ante la presencia exagerada de la sangre, visualización en primer plano de violentos ataques o del cuchillo clavándose en el cuerpo de la víctima e incluso en algunas ocasiones se explicitan desmembramientos. En el Giallo el papel protagonista lo asume en la mayoría de las producciones un personaje civil que se ve envuelto de forma casual en el primer asesinato. A partir de ahí su vida se torna en un viaje obsesivo por atrapar al criminal, un factor clave en el planteamiento narrativo con raíz mítica donde “los monstruos le ofrecen al héroe la oportunidad de demostrar su heroísmo hasta el punto de que podría decirse que en los mitos griegos su función no es otra que la de dejarse eliminar por el héroe para que él pueda demostrar sus cualidades”. En las historias aparecen personajes secundarios siempre dentro del mundo sórdido que se nos presenta. Proxenetas, prostitutas, periodistas ambiciosos y sin escrúpulos son algunos ejemplos de roles que se aprecian en este tipo de cine. Las localizaciones son ciudades italianas, normalmente en reductos casi suburbiales o periféricos, calles oscuras y estrechas, edificios antiguos en estado deplorable. En estos espacios, la muerte se manifiesta durante la madrugada, el asesino no escoge en casi ninguna ocasión actuar a plena luz del día, con esta fórmula aumenta la dosis de terror y angustia de cada crimen. Bebe de muchas fuentes. La más evidente es la literatura de misterio italiana, el folletín y el serial de suspense radiofónico. Apenas hay tramas secundarias de romance, el amor está muy poco marcado. En su lugar aparece el deseo y la obsesión, se sugieren relaciones extramatrimoniales o la atracción del protagonista o la protagonista por un personaje principal de la trama. Por lo general las víctimas son mujeres jóvenes con edades entre los 25 a los 35 años. El asesino tiene una presencia casi invisible: entre sombras, cubierto casi completamente por su ropa (y sin mostrar nunca el rostro) y a través del uso del plano subjetivo o en primera persona. Esta técnica hace más real la agresión, consigue un mayor impacto para el público de esa escena. La mayor virtud de la propuesta italiana en este cine de suspense es precisamente su alta expresividad dramática a través de la violencia no censurada. En el Giallo se relaciona lo íntimo y sensual con la tragedia
. Frente a la sobriedad de otras nacionalidades o la tendente sugerencia del cine negro norteamericano, que elige jugar con el doble sentido y la insinuación antes que mostrar impúdicamente cualquier elemento sexual, tenemos una producción que se recrea mucho en lo visual antes que en lo figurativo. El momento de mayor peligro para una víctima en estos filmes es cuando disfruta de la comodidad y cobijo del hogar, cuando llega el momento de despojarse de la ropa y disfrutar de la intimidad. El espectador actúa como un voyeur que mira a través de un pequeño agujero. El asesino finalmente hace acto de presencia rompiendo ese instante casi mágico y desenvolviéndolo en dolor, agonía y tragedia.Los cuerpos de la ley y el orden son vistos a través de la lente del escepticismo y la crítica. La policía actúa con dureza, con excesiva rigidez y con inconmensurables trabas burocráticas. El/la protagonista supone la intervención no limitada de alguien no expuesto al sistema que, por lo tanto, no está corrupto o sometido a él. Es una visión pesimista y oscura de la sociedad en la que vivimos, llena de escondites donde la justicia y la protección no pueden llegar.

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